Cada sala cuenta con una temática particular que permite al visitante reconocer las distintas formas de expresión que la variedad de artistas expuestos utilizó, exhibiendo retratos, paisajes, obras tradicionales, obras modernas y exposiciones temporales.
Las dos salas dedicadas a la Modernidad (Modernidad 1 y 2) llamaron mi atención en particular. En ellas se exhiben obras que permiten vislumbrar un marcado cambio de temática y de lenguaje, que se vuelven especialmente visibles gracias a la posibilidad de contrastarlas con las obras expuestas en las demás salas.
En la sala Modernidad 2, podemos apreciar obras producidas en las décadas del ’50-’60, enmarcadas por la transformación propiciada por Industrias Kaiser Argentina (salones de artes visuales, Bienales) que permitió que el patrocinio privado comenzara a ganar importancia en el sistema artístico local. Estas obras, además de conservar la relación antes mencionadas, comparten también una temática: el hombre. En la primera parte de la exposición es posible apreciar una variedad de cuadros que muestran la figura humana desde distintas perspectivas, expresadas a través de diferentes materiales y diversas concepciones (collages, técnicas mixtas, pintura abstracta).
En conclusión, considero que el museo constituye una buena propuesta para el sistema del arte cordobés, que constituye con sus exhibiciones un espacio propicio para la apreciación de las obras y de la arquitectura así como provee con la información expuesta y la otorgada en las visitas guiadas, información para la reflexión.
Carla Pastorino